Patagonia Argentina Parte II – Un lugar en el mundo

“…y yo no buscaba nadie y te vi.”

(Fito Páez – Un vestido y un amor)

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Glaciar Perito Moreno

Ya arrancaba distinto. Iban a ser mis primeras vacaciones en solitario porque mis amigas “por H o por B” no podían acompañarme y como nunca me caractericé por andar dependiendo de los demás, agarré y me preparé el viaje sola. Tenía muchas ganas de conocer la Patagonia Austral pero como sucede siempre con las cosas con las que no se tienen grandes expectativas, jamás me imaginé que iba a volver con todos mis valores dados vuelta. Tanto así que el viaje se repitió. Tanto así que en algún momento de mi vida, cuando termine de cumplir mi sueño de recorrer el mundo (¿termina eso algún día?), comenzaré mi otro sueño: el de establecerme en El Calafate.

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ACA en Río Gallegos, un clásico de las rutas argentinas

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En la costanera del Río Gallegos

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El fin de la Argentina continental

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Pingüinos cerca del Estrecho de Magallanes

El este costero es diferente al oeste montañoso y Ushuaia es una mezcla de ambos. La soledad ventosa de la costa también tiene su encanto si uno lo sabe buscar. La belleza incomparable del oeste patagónico donde hasta el aroma del aire es hermoso, me cambió para siempre. Volví enloquecida que quería irme de Buenos Aires (nos llevamos muy mal; entiendase que amo mi barrio pero odio la Capital Federal a donde tengo que ir a trabajar todos los días hasta el 29 de febrero que me vaya) y trabajé duro en ese objetivo para trasladarme allá con mi trabajo hasta que otro viento patagónico, que será el próximo capítulo de la saga de mis viajes al sur, me cambió nuevamente el rumbo. Mi nuevo rumbo comenzará el próximo 29 de febrero (Linda fecha para empezar un viaje… acá les dejo el trailer de Leap Year) con un vuelo a Madrid y con mi proyecto de recorrer las seis ex repúblicas yugoslavas luego de recorrer otras ciudades y hacer las visitas correspondientes.

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Mirador Río las Vueltas – El Chaltén

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Atardecer en El Calafate

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Glaciar Spegazzini y el Lago Argentino

Fui tan feliz en mi primer viaje a El Calafate que lo repetí después de dos años. Fue un círculo que cerró perfecto. El hostel, los amigos que conocí y que todavía conservo, los paisajes, la vida tranquila, el olor de los árboles, andar en bici alrededor del lago. Estoy segura hasta el día de hoy que ahí me ví cara a cara con la felicidad, con el lugar en el mundo que todos tenemos en algún punto del planeta. Aunque tengo tres lugares que amo, sin dudas es El Calafate donde quiero querdarme a vivir en algún momento.

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Paso Garibaldi – Tierra del Fuego

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Río Grande

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Pabellón histórico del Penal de Ushuaia

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Navegando hacia el falso Faro del Fin del Mundo

Fue tan alta la vara con la que salí de ahí que Ushuaia quedó un poco relegada en mi memoria. Si bien me pareció una ciudad hermosa, creo que no llegué a disfrutarla tanto. Creo sin dudas que el Parque Nacional Tierra del Fuego es una de las cosas mas maravillosas de la Patagonia y el sendero del Hito XXIV alrededor del Lago Acigami hasta el límite con Chile uno de los paisajes mas espectaculares del país. Sólo un mojón oxidado te espera al final pero lo visto y el saber que estás a un paso de otro país fue una experiencia buenísima.

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Parque Nacional Tierra del Fuego

Uno de los días que estuve en Ushuaia me lo tomé para ir a visitar a un amigo de la infancia que vive en Río Grande, una ciudad básicamente industrial que no tiene mucho en términos turísticos pero en el camino se pueden apreciar el Paso Garibaldi y la otra ciudad importante de la provincia, Tolhuin, además de los lagos Escondido y Fagnano.

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Hito XXIV y Lago Acigami – PN Tierra del Fuego

Siguiendo con la parte costera del viaje, éste empezó y terminó en Río Gallegos, ciudad que en sí tampoco tiene mucho para hacer en su casco urbano pero tiene opciones muy interesantes en las afueras, por ejemplo el faro de Cabo Vírgenes donde termina la Argentina continental y empieza la Ruta Nacional 40, la estancia Monte Dinero, el barco encallado Marjory Glen en Punta Loyola y una formación geológica bastante curiosa donde está la Laguna Azul, dentro de una caldera volcánica. Como verán, Río Gallegos la juega de calladita pero tiene cosas muy interesantes. Otro dato de importancia es que dos sábados al mes sale desde ahí el vuelo de LAN que une nuestro país con las Malvinas. Justo al otro día que llegué salía uno y el sábado por la tarde el hotel donde me hospedaba quedó virtualmente vacío.

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El Fitz Roy visto desde la ruta llegando a El Chaltén

Volviendo al oeste, cerca de El Calafate está El Chaltén, otra maravilla patagónica de la cual también me enamoré. Fue fundado en 1985 por lo que es el pueblo más jóven del país y se encuentra en su totalidad dentro de la jurisdicción del Parque Nacional Los Glaciares. Cuando ingresas con el micro, antes de bajar en la terminal tenes que parar primero en la Administración de Parques Nacionales donde te dan todas las indicaciones, medidas de seguridad a seguir y mapas de senderos y lugares de acampe. Recuerden que El Chaltén es la casa del majestuoso cerro Fitz Roy (yo lo llamo “el hombre de mi vida”) y la capital nacional del trekking, por lo que tienen muchísimos senderos de variada dificultad y para todos los gustos. Las dos veces que fui lo hice por el día, asique si alguien hace lo mismo, recomiendo los de corta duración como Laguna Capri o la cascada Chorrilo del Salto (se pueden hacer ambos el mismo día). También hay de mas horas de caminata o incluso otros que llevan un par de días completarlos. Ya contaré con mas detalle en algún post futuro de “24 horas en…”.

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¡Bienvenido!

En Calafate te obligan a ser un poco turista. Lo mas free que hay es ir al Glaciar Perito Moreno en micro y volverse cuando uno quiera o hacer avistaje de aves en la Laguna Nímez a unas diez cuadras del centro. Por lo demás, todo se hace a través de excursiones por lo que les recomiendo patear el centro, mirar las diferentes agencias y hacer un combo con las excursiones que les interesan (trekking sobre el glaciar, navegación a los glaciares Upsala y Spegazzini, Lago Roca, día a Torres del Paine y varios etcéteras) que generalmente contratando dos o mas hay algún descuento. No necesariamente tienen que ser dos o mas excuriones sino que también pueden obtener algún descuento combinandolas comprando los pasajes de micro al Glaciar o a El Chaltén. Aún así, quiero derribar el mito de que es “caro”. Como dicen acertadamente en muchos blogs de viajes, “viajar es tan caro como uno quiere que sea”, hay supermercados, oferta variada de hostels y couchsurfing funciona bastante bien por ser una ciudad chica. Argentina de por sí es un país caro asique no van a encontrar una grosera diferencia en los precios del supermercado, tal vez sí en los productos frescos, pero la verdad es que no es tan terrible como dicen la diferencia de precios con Buenos Aires.

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Laguna Capri – El Chaltén

Si llegan en avión y ya que hablamos de plata, la opción mas barata para llegar al centro de la ciudad son las combis puerta-a-puerta porque el aeropuerto está bastante alejado de la ciudad y no hay transporte público. Si van a hacer couchsurfing tengan en cuenta que la combi sólo va a hoteles o hostels por lo que los va a dejar en el centro y desde ahí ustedes llegar a la casa de su huésped por otros medios. Igualmente consulten con el chofer, si tiene buena onda tal vez les haga el favor de dejarlos donde necesitan. El aeropuerto de Río Gallegos también está apartado de la ciudad, desconozco si existe transporte público porque llegué de noche y tomé un taxi. En cambio, el aeropuerto de Ushuaia es bastante céntrico por lo que un taxi no será caro.

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Más Laguna Capri

Me quedó en el tintero conocer un pueblo al que le tengo muchas ganas, Los Antiguos, al norte de Santa Cruz, cerca del límite con Chile y capital nacional de la cereza. Sueño despierta con su muelle de madera que se adentra en el Lago Buenos Aires, tal vez en la próxima vuelta, encuentre otro lugar en el mundo…

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Peperina (o algo de Córdoba)

Típicamente mente pueblerina
no tenía huevos para la oficina
subterráneo lugar de rutinaria ideología

No conocía Córdoba, soy lo menos. Ya no tenía mas huevos para la oficina y tenía que tomarme un respiro. Todo era indecisión: me voy/no me voy; destino Chile, no mejor no gastar tanto, bueno Córdoba; voy en los trenes nuevos a ver cómo son, no tardan mucho mejor en avión; voy a hacer Couchsurfing, imposible en los lugares que quería ir, terminé en un hotel y dos hostels. Una vez allá, me pasó algo raro: no quería planificar nada, dejé que fluya y me gustó. Era una práctica para lo que vendrá el año que viene. Hasta casi-casi me vuelvo a dedo desde Los Reartes a Villa General Belgrano porque el micro no pasaba y hacía frío y llovía. “Espero cinco minutos más” dije y mágicamente el bondi apareció. Otra vez será. Esto es Córdoba en tres partes.

VALLE DE CALAMUCHITA 

(Villa General Belgrano – La Cumbrecita – Los Reartes)

La Cumbrecita

La Cumbrecita

La Cumbrecita

La Cumbrecita

Villa General Belgrano gris y lluviosa

Villa General Belgrano gris y lluviosa

Los Reartes - Pulpería

Los Reartes – Pulpería

Los Reartes

Los Reartes

Río Reartes solitario y con lluvia

Río Reartes solitario y con lluvia

VALLE DE PARAVACHASCA

(Alta Gracia)

Alta Gracia - El Tajamar

Alta Gracia – El Tajamar

Alta Gracia - Casa Museo Che Guevara

Alta Gracia – Casa Museo Che Guevara

Atardecer (no pude evitar los autos, pero era muy lindo para dejarlo pasar)

Atardecer (no pude evitar los autos, pero era muy lindo para dejarlo pasar)

Alta Gracia - Paredón de los Jesuitas (Buenisímo para siesta y lectura!)

Alta Gracia – Paredón de los Jesuitas (Buenisímo para siesta y lectura!)

Colonia de Vacaciones Alta Gracia, inagurada en 1938

Colonia de Vacaciones Alta Gracia, inagurada en 1938

Estancia Jesuítica y Residencia del Virrey Liniers

Estancia Jesuítica y Residencia del Virrey Liniers

CÓRDOBA CAPITAL

Pasaje Santa Catalina, dentro del área jesuítica de Córdoba Capital

Pasaje Santa Catalina, dentro del área jesuítica de Córdoba Capital

Paseo del Buen Pastor. Solía ser una cárcel de mujeres aún durante la dictadura. Hoy es un paseo cultural en el área de Nueva Córdoba.

Paseo del Buen Pastor. Solía ser una cárcel de mujeres aún durante la dictadura. Hoy es un paseo cultural en el área de Nueva Córdoba.

Patagonia – Vientos de Cambio (Parte I)

De las cuatro veces que viajé a la Patagonia Argentina, siempre volví cambiada. El famoso viento sin quererlo me empujó a alguna gran decisión que con cada viaje fue de menor a mayor. A la vuelta del primer viaje a mi región favorita del país (en realidad fue el segundo pero Bariloche-viajedeegresados no cuenta) decidí hacer mi primer viaje sola y fuera de América Latina. A fin de ese año, estaba llegando a Estados Unidos para recorrer las dos costas.

Fueron unas típicas vacaciones de verano en la playa. Elegimos con una amiga ir a Las Grutas, en la provincia de Río Negro cuando recién se empezaba a escuchar por tierras bonaerenses las bondades de aquel balneario. Estando ahí encontramos mucha gente de la Patagonia y muchos cordobeses, pero de la provincia de Buenos Aires sólo nos cruzamos a una familia de Lanús. Terrible vergüenza en el boliche era decir “somos de Buenos Aires” porque ya te tildaban de “porteño” y para un conurbano no hay peor insulto (?).

Playa en Las Grutas

Playa en Las Grutas

Estas playas son un mundo aparte a lo que estamos acostumbrados en Argentina. Tiene aguas cálidas, transparentes y el clima de verano parece mas propio de Brasil que del sur argentino, gracias a su ubicación en el Golfo San Matías. La amplitud de mareas en la zona también lo hace algo único: podes tener kilómetros de playa o tenes que agarrar tus bártulos e irte cuando sube. Es bastante extrema la cosa, en ese caso hay que llevar la sillita arriba de los acantilados.

Aunque sea una ciudad balnearia chica, en Las Grutas hay un montón de cosas para hacer. Nosotras elegimos pasar un día en Puerto Madryn que está bastante cerca, caminar por las playas desiertas hasta Piedras Coloradas y hacer la imperdible excursión al Fuerte Argentino.

Navegando por el Golfo Nuevo

Navegando por el Golfo Nuevo

En Puerto Madryn, no era época de avistaje de ballenas pero igual nos fuimos a hacer navegación por la Península Valdés, saliendo desde Puerto Pirámides. Aún así, se pueden avistar aves y lobos marinos. Mi intento de querer bucear se frustró por lo helada que estaba el agua, asique me quedé mirando algo que me mataba de la curiosidad: hoyos que se formaban en la superficie de los acantilados que se llenaban de agua de mar y formaban pequeños ecosistemas llenos de flora y fauna con colores espectaculares. Nunca había visto algo así y mientras el resto buceaba, yo me dedicaba a buscar agujeros con vida propia. A la vuelta, había que recuperarse, asique en el centro de Puerto Madryn que otra opción le queda a uno que tomarse una buena merienda “a la galesa” con te, tortas y pan casero. La ciudad estaba ventosa y el mar bastante bravo asique la caminata por el puerto no duró mucho. Además, habíamos ido sin dormir por culpa del boliche. En el viaje de vuelta, entre el fresco y el sueño, recuperamos algunas fuerzas.

Estos hoyos son increíbles

Estos hoyos son increíbles

De vuelta en Las Grutas, caminando por las playas desiertas que separan a las céntricas de Piedras Coloradas, la marea subió e hizo de las suyas dificultando el camino pero igual llegamos. Son cinco kilómetros aproximadamente pero la experiencia de caminar por playas que están practicamente fuera del alcance del humano está buenísima. El color de las piedras se debe a la alta presencia de un mineral llamado feldepasto y éstas se formaron en el período precámbrico.

Viento y lluvia de fondo en Piedras Coloradas

Viento y lluvia de fondo en Piedras Coloradas

El Fuerte Argentino merece un capítulo aparte. A 42 kilómetros del centro de Las Grutas, fuimos en un vehículo militar reciclado pasando por la playa de El Sótano, donde hay cuevas en las que se pueden encontrar pulpos de tamaño pequeño, que los llaman “pulpitos”; cuando sube la marea llega hasta dentro de las cuevas. Ahí cerca también se encuentra la playa del Cañadón de las Ostras donde hay un trozo de acantilado lleno de fósiles de ostras. Los paisajes son increíbles y también difíciles de acceder sin un vehículo apropiado. Al llegar al Fuerte Argentino (una meseta a ciento y pico de metros sobre el nivel del mar) la mística y la historia se mezclan con la naturaleza: según contaban los guías, en ese lugar se cree que en la época de los Caballeros Templarios uno de ellos llegó misteriosamente a estas costas para salvaguardar el Santo Grial. Podría sonar a un capítulo de El Código Da Vinci, pero de hecho hay una fundación que hace varios años sale de expedición al Fuerte para recolectar pruebas y testimonios de que esto realmente sucedió. Parece un poco fantasioso pero por momentos no podés evitar creerlo. Y la atmósfera del lugar ayuda mucho a la imaginación. Y en un día nublado ni les cuento…

Fuerte Argentino

Fuerte Argentino

La excursión al Fuerte también incluyó asado con el infaltable (¡como lo extraño!) cordero patagónico y nuestra experiencia se pareció bastante a la de un viaje de egresados, Fuimos con un grupo tan divertido que terminamos todos brindado en la camioneta a la vuelta. El vino del almuerzo había ayudado bastante a crear el ambiente pero al alcohol, como a la suerte, también hay que ayudarlo con un espíritu fiestero, asique recuerdo con mucho cariño a toda la gente que nos acompañó, incluso a los guías. Éramos una manga de adolesentes todos.

En la playa del Cañadón de las Ostras

En la playa del Cañadón de las Ostras

El viento patagónico no se ganó la fama porque sí. Es fuerte, te empuja, te refresca la mente, te despeja los nubarrones, hace volar los miedos como si fueran las casas del cuento del Mago de Oz. Ese año me empujó hasta el norte de nuestro continente. Otros años me empujaría a decisiones más radicales…

Una de las imágenes mas lindas del viaje...

Una de las imágenes mas lindas del viaje…

SI QUERES IR A LAS GRUTAS…

  • Como llegar: En auto por la ruta 3, en micro hasta la terminal de ómnibus de Las Grutas (desde Buenos Aires va la empresa Andesmar y son aproximadamente 12/14 horas de viaje). En avión sólo vuela LADE hasta el aeropuerto “Antoine de Saint Exupéry” que se encuentra a mitad de camino entre San Antonio Oeste y Las Grutas.
  • A diferencia de cuando fuimos que la ciudad recién empezaba a despegar en cuanto a infraestructura de hospedaje, hoy encuentran amplia oferta.
  • Para llegar al Fuerte Argentino, si no tienen un vehículo adecuado, la gente de Desert Tracks son los especialistas en el tema. Aun así tengan el vehículo recomiendo ir con los guías.
  • Puerto Madryn: si no van en época de avistaje de ballenas (junio a diciembre) y están parando en Las Grutas, con ir por el día lo creo suficiente. Se encuentra a casi tres horas de viaje hacia el sur, también tomando la ruta 3.

Llegando cerca de las Malvinas

Nunca me sentí tan cercana a Malvinas como en mi primer viaje a la Patagonia Austral. Llegué a Río Gallegos de noche y con frío. Tuve que ir a un hotel porque no encontraba hostel y llegó mucha gente conmigo, lo que me pareció raro. Al otro día en el desayuno escucho conversaciones… “Imaginate lo que significa para mí, me sale lo mismo que para ir al Caribe” fue la que me quedó grabada. Ahí entendí que ese día hacía escala en Río Gallegos el avión que va hasta las Malvinas y es el único medio de transporte que tenemos para poder pisar nuestro suelo.

Río Gallegos - Monumento a los asesinados en el ARA Gral. Belgrano

Río Gallegos – Monumento a los asesinados en el ARA Gral. Belgrano

En ese fin del mundo continental, ventoso, solitario y melancólico, donde el viento es amor y odio, donde impone el respeto y sus reglas a los extraños que osan ir de compadritos a desafiarlo, pensaba mientras caminaba por la costanera del río Gallegos, cómo había vivido el pueblo la guerra en esos meses de otoño impiadoso. Cómo sería eso de estar en vigilia, de poner frazadas en las ventanas para que no se vieran las luces, de tener el hospital en alerta, los regimientos atestados y con movimiento permanente y uno se da cuenta -si bien yo nací un año después de la guerra- cuan lejos estuvo de todo eso desde Buenos Aires. Lejana de las campañas de San Martín y Belgrano, lejana de los pibes de Malvinas, mandados ahí por generales de escritorio mas expertos en torturar a sus hermanos que en defender a la patria. Misteriosa Buenos Aires, siempre mirando al país por arriba del hombro. Todo está muy fácil si tenes tu propio cielo, dirían Mollo/Arnedo.

En los confines de la Argentina Continental

En los confines de la Argentina Continental

El recuerdo a los combatientes está muy presente en la Patagonia Costera y especialmente en la Austral, donde la guerra se sintió con todo en la población. Río Gallegos, Río Grande y Ushuaia, donde viajé allá por 2011, fueron ciudades directamente afectadas no sólo por sus bases militares sino por la cercanía a las Islas y el peligro del siempre inminente de ataque a la Argentina continental.

Río Grande, Tierra del Fuego.

Río Grande, Tierra del Fuego.

Ir a Malvinas en ese vuelo en el que crucé pasajeros aquel día que llegué a Río Gallegos es uno de mis proyectos como viajera y como argentina. Sé que me voy a sacar una foto con el dedo más largo de la mano levantado con el cartel de las “Falklands”. Y sé que también voy a llorar en el cementerio de Darwin y en las trincheras donde sufrieron nuestros chicos. Otra generación asesinada y estaqueada por los genocidas. Ellos no desenvainaron su sable para matar a sus hermanos como le espetó San Martín al Directorio de Buenos Aires cuando lo querían hacer participar en una guerra civil. Ellos son los únicos héroes de ese lío del 2 de abril de 1982.

Telegrama de un soldado a su mamá - Museo Naval de Ushuaia

Telegrama de un soldado a su mamá – Museo Naval de Ushuaia

Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aun si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán desaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.” Rodolfo Walsh, Carta Abierta a la Junta Militar, 1977.

El más famoso Monumento a Malvinas en Ushuaia

El más famoso Monumento a Malvinas en Ushuaia

¿Dónde Voy?

Por acá anduve…

Sin título